¿Cómo tener un embarazo saludable?
Si has decidido tener un bebé, lo más importante es
que te cuides mucho, de modo que tanto tú como el bebé estén sanos en el
futuro. Las muchachas que reciben la atención adecuada y toman las decisiones
correctas tienen grandes posibilidades de tener bebés sanos.
Atención
prenatal
Si descubres que estás embarazada, visita a un médico
lo antes posible para comenzar a recibir atención prenatal (asistencia médica
durante el embarazo). Cuanto antes comiences a recibir asistencia médica,
mejores serán las posibilidades de que tanto tú como tu bebé estén sanos en el
futuro.
Si no puedes afrontar el gasto de la visita a un
médico o pagar la consulta en una clínica para recibir atención prenatal,
existen organizaciones de servicios sociales que pueden ayudarte. Pídeles a tus
padres, al consejero escolar o a algún otro adulto en quien confíes que te
ayuden a encontrar recursos en tu comunidad.
Durante la primera consulta, el médico te hará una
gran cantidad de preguntas, como la fecha de tu último período. De este modo,
podrá calcular cuánto tiempo llevas de embarazo y para qué fecha esperas a tu
bebé.
Lo ideal es que visites a tu médico una vez por mes
durante las primeras 28 semanas de embarazo. Después, deberás visitarlo cada 2
semanas hasta la semana 36, y una vez por semana desde ese momento hasta el
parto. Si padeces alguna enfermedad, como la diabetes, que requiere un seguimiento cuidadoso
durante el embarazo, es probable que tu médico quiera verte con mayor
frecuencia.
Lo que debes evitar
Si fumas,
tomas alcohol o consumes drogas durante el embarazo, tanto tú como tu bebé
corren el riesgo de tener problemas graves.
Alcohol
En la actualidad,
los médicos consideran que no es aconsejable beber ni una gota de alcohol
durante el embarazo. Si tomas bebidas alcohólicas, puedes dañar al feto en
desarrollo y el bebé corre el riesgo de tener defectos de nacimiento y
problemas mentales.
Fumar
Fumar
durante el embarazo conlleva algunos de los siguientes riesgos: nacimiento de
un feto muerto (cuando un bebé muere dentro del vientre de la madre), bajo peso
del recién nacido (que aumenta la posibilidad de que el bebé tenga problemas de
salud), bebés prematuros (bebés que nacen antes de la semana 37) y síndrome de
muerte súbita del lactante (SIDS por su sigla en inglés). El SIDS es la muerte
súbita, sin motivo aparente, de un bebé menor de un año.
Drogas
Consumir
drogas ilegales, como cocaína o marihuana, durante el embarazo puede provocar
abortos, partos de bebés prematuros y otros problemas de salud. Además, los
bebés pueden nacer con una adicción a ciertas drogas.
Cómo cuidarte durante el embarazo
Alimentación
Muchas
jóvenes se preocupan por el aspecto de su cuerpo y temen aumentar de peso
durante el embarazo. Pero éste no es el momento de reducir las calorías o hacer
una dieta, ya que estás alimentando a dos personas. Tanto tú como tu bebé
necesitan de ciertos nutrientes para que el bebé crezca adecuadamente. Si comes
una variedad de alimentos saludables, bebes suficiente agua y reduces la comida
chatarra, con alto contenido graso, ayudarás a que tanto tú como el bebé que
está creciendo sean sanos.
Los médicos
suelen recomendar agregar alrededor de 300 calorías diarias a la dieta, de modo
de proporcionarle al feto en crecimiento una nutrición adecuada. Según el peso
que tenías antes de quedar embarazada, deberías aumentar entre 11 y 15 kilos
(25 a 35 libras) durante el embarazo, mayormente durante los últimos 6 meses.
Tu médico te aconsejará acerca de esto según tu situación particular.
Comer más
fibras —25 a 30 gramos diarios— y beber suficiente agua pueden ayudar a evitar
problemas comunes, como la constipación. Las frutas y las hortalizas frescas, así
como los panes integrales, los cereales o los pastelillos con harina integral,
son buenas fuentes de fibras.
Es necesario
que evites algunos alimentos y bebidas durante el embarazo, como los
siguientes:
· algunos tipos de pescado, como pez
espada, atún enlatado y otros pescados que pueden tener un contenido elevado de
mercurio (el médico puede ayudarte a decidir qué pescados comer);
· comidas con huevos crudos, como la
mousse o ensalada tipo “César”;
· carne y pescado crudos o apenas
cocidos;
· carnes procesadas, como salchichas o
fiambres;
· quesos blandos sin pasteurizar, como
el queso feta, brie, azul o de cabra; y
· leche, jugo o sidra sin pasteurizar.
También es
conveniente que limites el consumo de edulcorantes artificiales y de bebidas
con cafeína y edulcorantes artificiales.
Ejercicio
Hacer
ejercicio durante el embarazo es bueno para tu salud siempre y cuando no tengas
complicaciones con el embarazo y escojas las actividades apropiadas. Los
médicos suelen recomendar actividades de bajo impacto, como caminar, nadar y
practicar yoga. Por lo general, debes evitar los deportes de contacto físico y
las actividades aeróbicas de alto impacto, que plantean mayores riesgos de
lesionarse. Asimismo, no es recomendable realizar un trabajo que implique
levantar objetos pesados para las mujeres durante el embarazo. Habla con tu
médico si tienes dudas acerca de qué tipo de ejercicios son seguros para ti y
tu bebé.
Sueño
Es
importante descansar mucho durante el embarazo. Durante los primeros meses de
embarazo, intenta adquirir el hábito de dormir de costado. A medida que avance
el embarazo, acostarte de costado, con las rodillas dobladas, será la posición
más cómoda. Además, facilitará el funcionamiento del corazón, ya que el peso
del bebé no ejercerá ninguna presión sobre la vena que transporta la sangre
desde los pies y las piernas de regreso al corazón.
Algunos
médicos recomiendan de manera específica que las jóvenes embarazadas deben
dormir sobre el costado izquierdo. Debido a que algunos de los principales vasos sanguíneos se encuentran en la parte
derecha del abdomen, acostarse sobre el costado izquierdo ayuda a evitar que el
útero ejerza presión sobre ellos. Pregúntale a tu médico cuál es su
recomendación. En la mayoría de los casos, el secreto está en acostarse sobre
cualquiera de los costados, para disminuir la presión en la espalda.
Ejercicios
durante el embarazo: los mejores para principiantes
Escrito para
BabyCenter en Español
Aprobado por la Junta de Asesores Médicos de BabyCenter
- Empieza despacio y con precaución
- Tipos de ejercicios seguros
- Actividades que debes evitar
- Señales de alerta
Quizás
hacer ejercicio no haya estado hasta ahora en tu lista de prioridades porque
estás muy ocupada durante el día o porque no te has sentido muy bien durante el
comienzo del embarazo. Sin embargo, es posible, y muy recomendable, hacer
ejercicio mientras estás embarazada, ya que aporta muchos beneficios tanto para
ti, como para tu bebé. Recuerda solamente que si llevabas una vida sedentaria
antes de quedar en estado, deberás consultarlo primero con tu doctor.
Tu embarazo no es el momento de tratar de perder peso ni de empezar a practicar ejercicios vigorosos, pero si hasta ahora todo ha ido bien y no tienes un embarazo de alto riesgo, puedes empezar un régimen de ejercicios físicos leves o moderados.
Tu embarazo no es el momento de tratar de perder peso ni de empezar a practicar ejercicios vigorosos, pero si hasta ahora todo ha ido bien y no tienes un embarazo de alto riesgo, puedes empezar un régimen de ejercicios físicos leves o moderados.
Empieza despacio y con precaución
Las
deportistas novatas deben empezar haciendo 15 a 20 minutos de actividad, tres
veces a la semana, preferentemente con un día de descanso entre las sesiones de
ejercicios. No te ejercites hasta que te duela o hasta quedar completamente
exhausta. Una buena regla que debes tener presente es: disminuye el ritmo si no
puedes conversar con facilidad mientras haces ejercicio.
Asegúrate de alimentarte bien y beber muchos líquidos. Durante el embarazo necesitas consumir aproximadamente 300 calorías adicionales al día, dependiendo de lo que pesabas antes de quedar embarazada.
Mantente cómoda y fresca durante la actividad. Si haces ejercicio al aire libre en días calientes y húmedos, ponte un sombrero y ropa suelta y cómoda. No olvides tu botella de agua para ir recuperando los fluidos perdidos.
Asegúrate de alimentarte bien y beber muchos líquidos. Durante el embarazo necesitas consumir aproximadamente 300 calorías adicionales al día, dependiendo de lo que pesabas antes de quedar embarazada.
Mantente cómoda y fresca durante la actividad. Si haces ejercicio al aire libre en días calientes y húmedos, ponte un sombrero y ropa suelta y cómoda. No olvides tu botella de agua para ir recuperando los fluidos perdidos.
Tipos de ejercicios seguros
Si estás embarazada
y es la primera vez que vas a hacer ejercicio físico, considera las siguientes
opciones:
• Caminar: Es la mejor actividad para las mamás embarazadas porque es segura, fácil de practicar y te proporciona beneficios cardiovasculares, o sea, es perfecta incluso si no hacías nada de ejercicio antes del embarazo.
• Inscribirte en una clase de aeróbicos de bajo impacto o ejercitarte con un DVD de ejercicios. Busca los que estén hechos específicamente para mujeres embarazadas.
• Natación: Es una excelente actividad porque permite trabajar todo el cuerpo, pero pone poquísima presión sobre las articulaciones. Además, tiene la ventaja de que en el agua flotas y te sientes ligera, lo cual alivia temporalmente la incomodidad provocada por la barriga cuando ya está más grandecita.
• Yoga prenatal y estiramiento: Estas dos actividades alivian la tensión y ayudan a mantener el cuerpo flexible y fuerte.
• Caminar: Es la mejor actividad para las mamás embarazadas porque es segura, fácil de practicar y te proporciona beneficios cardiovasculares, o sea, es perfecta incluso si no hacías nada de ejercicio antes del embarazo.
• Inscribirte en una clase de aeróbicos de bajo impacto o ejercitarte con un DVD de ejercicios. Busca los que estén hechos específicamente para mujeres embarazadas.
• Natación: Es una excelente actividad porque permite trabajar todo el cuerpo, pero pone poquísima presión sobre las articulaciones. Además, tiene la ventaja de que en el agua flotas y te sientes ligera, lo cual alivia temporalmente la incomodidad provocada por la barriga cuando ya está más grandecita.
• Yoga prenatal y estiramiento: Estas dos actividades alivian la tensión y ayudan a mantener el cuerpo flexible y fuerte.
Actividades que debes evitar
• Deportes de alto
riesgo, como el buceo, y actividades durante las cuales te puedes caer y
lastimar, como montar a caballo, esquiar cuesta abajo, hacer snowboarding,
y practicar esquí acuático, no son aconsejables durante el embarazo.
• Otros tipos de ejercicio, como montar en bicicleta, deben hacerse con precaución o incluso posponerse hasta después del nacimiento del bebé. Aunque muchos ciclistas digan lo contrario, algunos expertos aseguran que montar en bicicleta durante el segundo y el tercer trimestre es peligroso porque puedes perder el equilibrio y caerte con mayor facilidad.
• Aunque no es recomendable empezar a correr durante el embarazo, está bien hacerlo si ya practicabas jogging antes de quedar encinta.
• Después de tu primer trimestre evita hacer ejercicios abdominales u otros ejercicios que se hagan acostada de espaldas, ya que éstos podrían provocar mareos y reducir el riego sanguíneo hacia el útero.
• Los ejercicios con pesas y otros que exijan que estés de pie por largo rato sin moverte, también podrían reducir la cantidad de sangre que llega al útero. Para evitar que esto ocurra, mantente en movimiento cambiando frecuentemente de posición o simplemente moviendo las piernas.
• Otros tipos de ejercicio, como montar en bicicleta, deben hacerse con precaución o incluso posponerse hasta después del nacimiento del bebé. Aunque muchos ciclistas digan lo contrario, algunos expertos aseguran que montar en bicicleta durante el segundo y el tercer trimestre es peligroso porque puedes perder el equilibrio y caerte con mayor facilidad.
• Aunque no es recomendable empezar a correr durante el embarazo, está bien hacerlo si ya practicabas jogging antes de quedar encinta.
• Después de tu primer trimestre evita hacer ejercicios abdominales u otros ejercicios que se hagan acostada de espaldas, ya que éstos podrían provocar mareos y reducir el riego sanguíneo hacia el útero.
• Los ejercicios con pesas y otros que exijan que estés de pie por largo rato sin moverte, también podrían reducir la cantidad de sangre que llega al útero. Para evitar que esto ocurra, mantente en movimiento cambiando frecuentemente de posición o simplemente moviendo las piernas.





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